A todos nos gusta adoptar el papel de mártir del Gólgota, porque te ponen atención (a veces es el único modo), te tienen consideraciones y, como "vives para contarlo", aprendes a ufanarte de lo "valiente" que fuiste, lo duro que fue (albur free) y bla bla bla...al punto de que empiezas a dar hueva, porque lo que proyectas ya no es auténtico, pues dejas que la tragedia sea lo que te defina.
Fuera de mi propio caso, he tenido la oportunidad de vivir esta situación en dos contextos totalmente opuestos y los quiero compartir, porque ha sido un tema que me ha hecho toparme con pared últimamente.
En mis breves intervenciones en el mundo fashion, me he encontrado con gente extravagante, de personalidad escandalosa, agilidad mental impresionante y acidez reeeecia, que hace que sólo los que tienen la "piel gruesa" sean los que la armen chingón en esa industria.
Conociendo sus historias, sé que ese aguante no fue de a gratis. Muchos la pasaron muy mal, empezando por el bullying por ser gays (independientemente a su preferencia sexual real), enfermedades, no tener lana ni para comer, issues con drogas para aguantar las desveladas o el hambre, no ser guapos, ni flacos, ni cool enough. No obstante, con sus excepciones, suelen ser personas muy divertidas para la fiesta, disciplinados a morir en su profesión y, sobre todo, muy amables, pues encontraron en su arte su válvula de escape y proyectan mucha seguridad, que es algo que (casi) siempre atrae.
'Ora, por otro lado, la mayoría de los nerds han (hemos) tenido una vida *complicada*por donde lo quieras ver. El común denominador es que a la mayoría nos bullearon reeeeecio en algún punto de la vida, por medio de golpes, insultos o por el simple hecho de no creer en nosotros, por tener ideas "diferentes" o por estar clavadísimos en nuestros respectivos temas. A eso, súmale que algunos tuvieron issues de dinero, violencia en la familia, tuvieron que hacerse cargo de un enfermo, llevar el gasto a su casa desde chavos o sufrieron reckless abandonnement por parte de los papás ...you name it.
Igual que los fashion, los ñoños encontramos en nuestros "talentos" el refugio para sentirnos bien, ya sea demostrando teoremas, leyendo papers del Physical Review Letters como bedtime stories o tirando 16382568592796286 líneas de código al día, la diferencia acá es que muchos nos dejamos ir en la idea del refugio y más bien nos encerramos haciéndonos über pesados para convivir. Los hay groseros, prepotentes o incómodamente callados y no porque sean tímidos, sino por inseguros. También hay quien dice cosas con el menor tacto posible, pues se justifica en el "hecho" de no tener habilidades sociales por tal o cual razón, hasta llegar al extremo de diagnosticarse condiciones mentales, tipo bipolaridad, autismo (ASSperger) o depresión, con referencia directa a su mega super duper hiper über superior IQ.
Lo que he aprendido es que ser así no te lleva absolutamente a ningún lado, al menos no a largo plazo, que justificar ciertas conductas con "lo que me pasó" es revolcarse más en el dolor, como pedir ayuda esperando no encontrarla, para poder seguir llamando la atención y pienso que esto aplica para cualquiera.
Irónicamente, la gente más brillante que he tenido el honor de conocer, es también la más amable y humilde, sin importar que sea tímida o extrovertida y sin perder la esencia, y es que una cosa es ser über chingón y otra es ser una persona insufrible, pues al final, es lo que la gente recuerda de uno. Nadie tiene que soportar las desgracias ajenas y, mucho menos, la forma en que cada uno haya decidido interpretarlas. Entiendo que hay cuestiones más dolorosas que otras, pero time and again, el resolverlas o no es cuestión de que uno tenga los pantalones de hacerlo y por fin dejarlo ir.
"You’re never too old, never too bad, never too late and never too sick to start from the scratch once again".
- Bikram Choudhury
Y ya.
V.





